La variación brusca de temperatura en los cambios de estación es el momento con más posibilidades de enfermarnos (y no sólo niños, también adultos). En los bebés la posibilidad es aún mayor ya que poseen menos defensas ya que están empezando a adaptarse al nuevo entorno.
Es recomendable adoptar una serie de medidas para prevenir el riesgo de enfermar con la llegada de una nueva estación.

Consejos:
• Estar atentos a los cambios de temperatura: Para que no nos pillen por sorpresa, existen aplicaciones para móvil con los que estarás al día en cuanto al tiempo previsto por los meteorólogos.
• Controlar la temperatura en casa : Es recomendable es la temperatura interior de la vivienda oscile entre los 20 y 24 grados centígrados. Esta temperatura es recomendada tanto si se pasa del verano al otoño como por ejemplo si se pasa de una estación fría a una caliente.
• Controlar la humedad ambiental en casa: Con la calefacción activada se disminuye la humedad del ambiente y esto provoca que las mucosas nasales y bucales del niño se resequen. Esto facilita la entrada por estas vías de polvo y microbios que pueden generar dificultades para respirar. Te recomendamos tener a mano un humificador que mantenga estable la humedad ambiental sobre el 50%.
• Ventilar tu casa: Tienes que saber que cuando utilices la calefacción o el aire acondicionado debes ventilar la casa al menos 10 minutos al día para evitar que la condensación genere humedad en las paredes y pueda producir hongos, muy perjudiciales para los niños.
• Buena alimentación: Una correcta alimentación variada ayuda a proteger de las enfermedades de temporada, verduras y frutas que contengan vitamina A y C, así como el pescado y la leche, son muy recomendables.

Un último apunte
Durante el invierno aunque haga frío en el exterior sigue disfrutando de paseos agradables, sobre todo los días más soleados, pues son muy convenientes tanto para adultos cómo para niños. Eso sí os debéis abrigar adecuadamente, no sólo el cuerpo, brazos y piernas, también la cabeza, la boca y el cuello ya que estas son partes muy sensibles al frío.