Cuando la llega del verano automáticamente pensamos en ir a la playa a disfrutar del buen tiempo y el mar. Es uno de los planes preferidos en esta época del año para muchos de nosotros, y siempre nos preocupamos de coger la toalla, las chanclas, la colchoneta… Pero en gran cantidad de ocasiones no prestamos atención a lo más importante, la alimentación y la hidratación.

El simple hecho de ir a la playa conlleva diferentes riesgos y amenazas para nuestro cuerpo. Como el exceso de exposición solar, la elevada pérdida de líquidos y por último el desgaste y cansancio de las actividades acuáticas, que muchas veces solo notamos cuando estamos allí y nuestro cuerpo nos pide recargar pilas urgentemente. Por todo ello es imprescindible que tengamos presente los alimentos más adecuados para llevar cuando vamos a la playa.
En primer lugar, es importante prepararnos para ir a la playa con una comida cargada de energía, lo que no quiere decir copiosa y grasienta, ya que nos podría producir pesadez y malestar. Puede ser un desayuno rico en cereales integrales que ayudará a mantener cargadas las pilas durante todo la jornada, ya que la energía que necesitaremos para poder realizar las diferentes actividades en la playa como natación, largos paseos o simplemente aguantar las largas horas debajo del sol.
Llenar nuestra mochila de abundantes líquidos es esencial para combatir el calor y la pérdida de los mismos a través del sudor. No es recomendable en absoluto que recurramos a las bebidas alcohólicas, puesto que éstas provocan una elevada deshidratación corporal ya de por sí elevada por el sol. Las bebidas más indicadas para hidratarnos son las isotónicas o los zumos, además de evidentemente el agua, que nos ayudarán a reponer las sales minerales que hemos perdido a través del sudor y así mantener los niveles de electrolitos del cuerpo en línea.
La comida que debemos escoger cuando vamos a la playa, debe ser ligera. La fruta y las verduras son una opción excelente, principalmente por los líquidos que aportan y por la cantidad de antioxidantes que contiene. Concretamente, la sandía es una elección perfecta para llevar en nuestra nevera, puesto que por una parte nos aporta líquidos, ya que el 93% de sus componentes es agua acompañada de y grandes dosis de betacarotenos beneficiosos para la piel. También son muy beneficiosos el tomate y las zanahorias, así como una buena ensalada refrescante con alimentos fáciles de digerir y ricos en proteínas como atún o un huevo cocido.
Todos estos consejos nos ayudarán a mantener nuestro cuerpo apunto y evitar caer en comidas grasientas o copiosas en los tentadores chiringuitos que nos acompañan en todas las playas. Ya que estas además de ser más dañinas para nuestro cuerpo, supondrán un desembolso mayor del que nos acordaremos en la vuelta al cole.
Además de todos estos consejos es muy importante tener en cuenta que incluso cuidando nuestra alimentación e hidratándonos continuamente. No debemos sobrepasarnos con la exposición al sol, principalmente en las horas centrales del día. Así que otro elemento que no debemos olvidar cuando vamos a la playa además de la crema solar es una buena sombrilla bajo la que podamos refugiarnos para que nuestra piel no esté expuesta al sol continuamente.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies